9.10.13

CHALLENGE CALELLA

 
 
Correr y terminar el Ironman de Austria enfermo me produjo una resaca de unas 5 semanas. Julio y Agosto fueron realmente muy duros ya que era incapaz de mantener 20´o 30´de carrera continua. Mi cuerpo no respondía y lo peor de todo es que me notaba aún enfermo. Mis entrenos hasta finales de Agosto consistieron en nado continuo suave a mar. No me recuperé hasta finales de Agosto-principios de Septiembre cuando noté que mis niveles energéticos se recuperaban y volvía a completar entrenos decentes. A partir de ahí, fui día a día, pero teniendo en mente que quería quitarme la espina clavada de Austria y correr en Calella. Los entrenos a partir de entonces fueron aumentando en volumen para luego meter algo de intensidad. Acabé la preparación y con la ayuda de mi compañero de fatigas, Albert Banús, completamos buenos entrenos que me volvieron un poco la confianza ante la cita barcelonesa.
 
Así que el día 6 de Octubre llegó y dispuesto a afrontar las siempre temidas distancias de un Ironman. La lista de triatletas de nivel era larga pero para nada me preocupaba, yo quería hacer mi carrera.
Cámara de llamadas y preparado para afrontar el segmento de la natación.
 
Bocinazo y al meollo...los primeros metros hasta la primera boya los hago a pies de dos guiris (creo que son Boch y Potrebisch), a partir de entonces se arma la de San Quintín y el grupo se fracciona. No tengo malas sensaciones pero tampoco tengo ese punto de mala leche ni de energía para ir a la caza de los de delante. Me queda un punto más pero prefiero ser un poco conservador. De ahí hasta el final de la natación los hago a pies de Mike Twigg y con un tío tocándome.. los pies constantememnte en cada momento. Si me paro es para meterle una ostia pero esto supone un gasto de energía y de tiempo que no estoy dispuesto a malgastar.
 
Ponemos pie a tierra con un parcial un poco largo pero con energía para afrontar el segmento ciclista. Coincido con Enric Gussinyer, lo animo en la transición pero veo que se queda algo atrasado al salir de ella.
 
 
 


Los primeros 2 km´s se realizan por circuito urbano bacheado, simplemente me preocupo en atarme las zapas y preocuparme en no perder los bidones. Una vez ya en la nacional, 180kms por delante totalmente llano y para no despegar los antebrazos del acople. Formamos un grupo con Twigg, Patrcevic, Marques, Fabian Conrad. Me pongo a cola y trato de mantener las pulsaciones estables. El ritmo es uniforme, rápido, perfecto para mí. Por el km20 cazamos a Richard Calle y otro guiri (creo que Nilsson). Seguimos con el mismo ritmo y con un viento lateral constante pero que tampoco afecta mucho. Creo que es en el km40 ya de vuelta en Mataró, que nos cazan un grupo de ciclistas, entre ellos, Gustavo Rodríguez y tres o cuatro guiris que imponen un ritmo más cañero.
 
A partir de ahí y con el inicio de la lluvia, cabeza abajo, apretar los dientes y tratar de no perder comba con el de delante. Los dos españolitos del grupo, Richard y yo vamos cerrando el grupo concentrados en mantener la distancia reglamentaria. El grupo lo formamos unas 16 unidades, del 2º al 18º vamos metidos ahí dentro. El problema está en los avituallamientos cuando no hay bidones suficientes de bebida isotónica para tanta gente. Estoy como 50kms sin bebida isotónica y la deshidratación ya hace mella. En el km150 consigo un bidón de iso pero ya es demasiado tarde. La media hasta entonces es de unos 41km/ h y estoy totalmente seco. Pierdo 20 pulsaciones de golpe y el grupo se va. Intento no desanimarme, hidratarme y no perder la concentración. Tardo unos 10kms más en recuperar algo más de intensidad en mi pedaleo. Por el camino cazo al ruso Andrey Illiatsky y justo cuando estamos encarando la primera rotonda dirección Calella debido a la lluvia los frenos no responden y hago un recto con lo que esto conlleva. La velocidad no es muy alta pero si que es en bajada así que atropello al policía y me empotro contra la valla. La ostia es considerable y aunque un poco magullado, reparo la cadena y dispuesto a seguir.




Los dos últimos kms interurbanos los hago a una velocidad muy prudente. Por fin llego a boxes con un parcial de 4h35´.


Transición y a correr. La maratón consiste en un circuito que hay que darle la vuelta 4 veces. Y aunque un pelín deshidratado y con el cuerpo un poco frío por la caída tengo ganas de correr. El dolor en la cadera no me permite levantar mucho la pierna y al principio aunque no me veo, debo parecer lo más similar a Chiquito. Paso de todo esto, y me concentro en lo que quiero que es acabar lo más dignamente.




Los 42kms de la maratón no tienen mucha historia. A excepción de algunos momentos de lucidez que me pongo a 4´15" y otros momentos que me tengo que parar por el flato, sigo con mi trote a 4´30" intentando no desfallecer e hidratarme en todos los avituallamientos. Voy segundo español hasta la mitad de la segunda vuelta que me pasa Cano y Aimar Aguirresarobe en la cuarta en justo momento de flato. Me da rabia no poder ir más rápido pero me repito a mi mismo que lo que importa hoy es ser finisher. Logro afrontar los últimos metros con una sonrisa en el rostro y saludando ya en la llegada a meta a todos mis amigos que han estado animándome pese a la lluvia. Logro cruzar el crono en 8h49´. Puesto 17 y 4º en el Campeonato de España. Espero que esto sea un paso más para llegar un poquito más lejos en mis objetivos.